"Marruecos, que participó en estas negociaciones, con buena fe y espíritu constructivo, reitera su compromiso de ir en adelante en este proceso con el fin de alcanzar un arreglo definitivo a este conflicto respetando la soberanía nacional y la integridad territorial del Reino y permitiendo a la población de la región gozar de la autonomía como solución realista y duradera al diferendo regional sobre el Sahara", indicó El Fassi, antes de recordar que la propuesta de autonomía ha sido detrás de la dinámica de negociaciones en curso bajo los auspicios de la ONU.
A este respecto, destacó que "la iniciativa marroquí de autonomía, que es la coronación de esfuerzos calificados de serios y creíbles por el Consejo de Seguridad, ha sido presentada al término de amplias consultas a nivel internacional y de un proceso consultivo profundo a nivel nacional en el cual tomaron parte los habitantes de la región del Sahara".
"A raíz de esta iniciativa, el Consejo de Seguridad adoptó, por unanimidad, tres resoluciones sucesivas (1783,1754, 1813) que llaman a las partes a entablar negociaciones, en un espíritu de realismo y consenso, teniendo en cuenta las últimas evoluciones, en particular, la propuesta marroquí, que ha sido detrás de la nueva dinámica generada para arreglar definitivamente este diferendo", recordó.
Marruecos, añadió el primer ministro, "presentó la iniciativa de autonomía para la región del Sahara como marco abierto a las negociaciones con el objetivo de poner fin definitivamente a este conflicto artificial", ya que, dijo, el Reino "está convencido firmemente de la necesidad de superar el conjunto de las trabas que obstaculizan la marcha de la edificación del Magreb Árabe y la normalización de las relaciones entre sus Estados miembros".
"Un Magreb Árabe integrado, estable y abierto sobre su entorno es capaz de desempeñar un papel importante para la paz y la seguridad, el desarrollo de la cooperación entre las dos orillas del Mediterráneo y contribuir al refuerzo de la integración africana. Servirá también de socio activo y creíble para la realización de los objetivos para los cuales la Organización de las Naciones Unidas ha sido creada", indicó El Fassi, antes de recordar que Marruecos, desde su independencia, "hizo de la edificación del Magreb Árabe una opción estratégica y no ahorra ningún esfuerzo para contribuir, con sinceridad, a hacer avanzar el proyecto magrebí y dinamizar sus instituciones".
A nivel internacional, El Fassi señaló, en primer lugar, las repercusiones de la crisis económica y financiera internacional sobre los países en desarrollo y el fracaso de las negociaciones comerciales en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
En este sentido, el primer ministro subrayó que la creación de la OMC en 1994 en Marrakech (sur de Marruecos) ha acelerado ciertamente el ritmo de los intercambios comerciales internacionales pero sin permitir la aparición de un sistema comercial equitativo que responde a las exigencias de desarrollo de los países del Sur.
En el mismo orden de ideas, El Fassi destacó que la ayuda para el desarrollo registró una neta regresión, durante estos últimos años y recordó que a pesar de los progresos registrados, varios países africanos figuraran siempre en la categoría de los países menos desarrollados. Lo cual requiere un compromiso particular de las Naciones Unidas para permitir a estos Estados recuperar los retrasos en la vía de la realización de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).
Marruecos sigue con inquietud las dificultades que experimentaron varios países africanos debido a una coyuntura internacional marcada por una sucesión de crisis alimentaria y de energía que afecta negativamente a sus esfuerzos en la vía del desarrollo, destacó el primer ministro.
A tal efecto, añadió, Marruecos lanzó un llamamiento a las Naciones Unidas y a las instituciones financieras internacionales para emprender las medidas necesarias con el fin de garantizar la estabilidad de los mercados de los productos alimenticios y la preservación de la paz social en los países en desarrollo, obrando igualmente a la liberalización efectiva de los productos agrícolas sin perder de vista la situación de los países menos desarrollados.
Abordando la cuestión de la paz y la seguridad en el mundo, El Fassi destacó que el sistema multilateral entró en una nueva era caracterizada por la organización de una serie de conferencias internacionales sobre cuestiones de carácter global y el lanzamiento de varias iniciativas de paz, especialmente en África.
Fiel a su compromiso, Marruecos se adhirió a este nuevo enfoque, mediante el refuerzo de su contribución a las fuerzas de mantenimiento de la paz y el desarrollo de un partenariado efectivo que da la prioridad a los países africanos, precisó el primer ministro.
Al evocar, por otra parte, el conflicto del Oriente Medio, El Fassi indicó que Marruecos sigue de cerca la evolución de la situación en esta región y fomenta todas las iniciativas destinadas a instaurar la paz sobre la base de la legalidad internacional y el respeto de los acuerdos concluidos, en particular, la hoja de ruta y la iniciativa árabe de paz.
Esta iniciativa constituye una opción realista que refleja la voluntad sincera de los países árabes de alcanzar una paz justa, global y duradera que permite al pueblo palestino establecer un Estado independiente con Al Qods Acharif (Jerusalén) como capital, agregó.
Reafirmó, a este respecto, la necesidad de velar por el respeto del estatuto particular de la ciudad de Al Qods y la preservación su identidad cultural y civilizacional, y destacó los esfuerzos desplegados por SM el Rey Mohammed VI, Presidente del Comité Al-Qods para incitar las grandes potencias internacionales a obrar para poner fin a los trabajos y los proyectos susceptibles de desnaturalizar el entorno de la Mezquita Al Aqsa y los otros lugares de la ciudad santa.
Evocando finalmente las cuestiones de la emigración y el desarrollo, que constituyen, en su opinión, unos principales retos inscritos sobre el orden del día de la ONU, El Fassi subrayó que el Reino propone consultas a nivel internacional para establecer un programa común sobre el medio ambiente y la emigración con el objetivo de hacer frente a las consecuencias de los cambios climáticos y del éxodo.
Fuente: MAP
- Actualidad relativa a la cuestión de Sahara occidental/Corcas-