Varias delegaciones marroquíes de alto nivel efectuaron una gira por varias capitales europeas, asiáticas, latinoamericanas y africanas para presentar las líneas maestras del proyecto marroquí y transmitir un mensaje de paz y de diálogo para el arreglo del conflicto artificial creado en torno a la cuestión del Sahara marroquí que ha durado demasiado, comprometiendo desde más de tres décadas, todo esfuerzo y todo planteamiento unitario magrebí.
Después del fracaso de una serie de planes para el arreglo de este diferendo que todo el mundo considera marroquí-argelino, debido a la injerencia de este país vecino en este asunto, el Reino propone un nuevo enfoque, pragmático, realista y civilizado para poner fin a este conflicto.
Gracias a su distinguida imagen que se forjó ante sus socios, una imagen construida en torno a las audaces reformas iniciadas durante los últimos años tanto en el ámbito de los derechos humanos como que para el desarrollo socioeconómico y su apertura sobre el mundo, Marruecos reunía en efecto todos los ingredientes de un país creíble para proponer un planteamiento creíble y pertinente, que se inspira de los éxitos probados en el mundo por el proceso de autonomía, en todas las regiones donde se aplicó esta experiencia.
Lo que propone Marruecos es un compromiso sin concesión relativo a la integridad y la soberanía del Reino sobre sus provincias del Sur, autonomía que concede amplias prerrogativas a la población saharaui en la gestión de sus asuntos y que tiene en cuenta las especificidades culturales de la región.
Es una autonomía que corresponde a las normas internacionales sobre este tema. Se trata de los grandes principios en los que se basa la propuesta marroquí y que recogieron ecos ampliamente favorables a nivel internacional.
Miembro del Consejo de Seguridad, Francia estimó que el planteamiento marroquí es "constructivo y serio", mientras que Madrid, que acogió "con interés" la propuesta marroquí, consideró que el enfoque marroquí "podría crear una dinámica de diálogo para superar el estancamiento actual y progresar sobre esta base para llegar a una solución de este diferendo que garantiza el principio de la autodeterminación".
Por su parte, Estados Unidos afirmó que "aprecia el plan lanzado por el Gobierno marroquí y saluda los esfuerzos de Marruecos para encontrar una solución realista y realizable al problema del Sahara", mientras que en Londres, el ministro británico para África del Norte y Oriente Medio calificó de "fructíferas" las discusiones que mantuvo con la delegación marroquí con respecto al proyecto de autonomía.
Por su parte, diputados británicos de los dos principales partidos, han juzgado "muy positivo" el plan de autonomía marroquí que, a su modo de ver, tiene todos los ingredientes para realizar un arreglo definitivo de este expediente.
Alemania, que asume la presidencia giratoria de la Unión Europea, "saludó" por voz de su ministro de Asuntos Exteriores, Frank Walter Steinmeier, la iniciativa marroquí destinada “a hacer avanzar el expediente del Sahara estancado desde años”.
Rusia, otro miembro permanente del Consejo de Seguridad, "saludó la disposición de Marruecos que prospecta vías mutuamente aceptables para salir de la situación de conflicto".
A su vez, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, calificó de "flexible" la iniciativa marroquí y la consideró como "un nuevo elemento para el arreglo de la cuestión del Sahara a través del consenso, de acuerdo con las resoluciones del Consejo de Seguridad".
A nivel árabe y africano, la iniciativa marroquí recogió ecos muy positivos y un claro apoyo de los países hermanos y amigos.
El Rey de Arabia Saudi Abdalá Ibn Abdelaziz reafirmó "la perfecta convergencia de los puntos de vista de los dos Reinos sobre las distintas cuestiones bilaterales, regionales e internacionales de interés común".
El Rey Abdalá II de Jordania enfatizó, por su parte, "la preocupación de su país por apoyar los esfuerzos destinados a llegar a una solución política a la cuestión del Sahara, al servicio de la paz y de la estabilidad de los países de África del Norte".
En El Cairo, el presidente Mubarak expresó "su disposición de emprender iniciativas para llegar a un arreglo pacífico definitivo del expediente del Sahara, en el marco de las Naciones Unidas, del diálogo y de la negociación entre los dos vecinos hermanos, Argelia y Marruecos".
Emiratos Árabes Unidos saludó, a su vez, el proyecto marroquí mientras que Bahrein, "partiendo del apoyo constante a la marroquidad del Sahara, aporta su apoyo a la propuesta de autonomía y se adhiere al apoyo internacional a esta iniciativa como solución política y definitiva al conflicto del Sahara".
Yemen, al igual que Bahrein, afirmó por voz del presidente Ali Abdalá Salah, "su apoyo a la integridad territorial del Reino y la solución de conflictos entre los hermanos por la vía pacífica", en alusión a Argelia que presta un apoyo sin limites a los separatistas del +Polisario+.
El presidente libio Moamar Gadafi destacó a su vez la necesidad de resolver definitivamente este conflicto con el fin de “abrir la vía a la unidad global a la cual aspiran los pueblos magrebíes” y subrayó la necesidad de trabajar para la realización del desarrollo, la paz y la estabilidad en la región.
Omán consideró la iniciativa marroquí como "un paso positivo y constructivo susceptible de abrir perspectivas para llegar a una solución pacífica" de la cuestión del Sahara.
Las delegaciones marroquíes también se han trasladado a Nouakchott, Tunez y Kuwait city, donde presentaron a los Jefes de Estado de estos países la iniciativa marroquí para superar el impasse actual e informaron a sus interlocutores de las grandes líneas del proyecto que son la soberanía marroquí sobre sus provincias del Sur y la autonomía conforme a las normas internacionales y las especificidades regionales.
El mismo apoyo fue demostrado tanto en Dakar como en Buenos Aires, Brasilia, Bogotá, Asunción, Santiago, Lima y México City.
En este sentido, Senegal "acogió muy favorablemente la propuesta innovadora y valiente de Marruecos". El ministro de Asuntos Exteriores, Cheij Tidiane Gadio "reiteró el apoyo de su país a la marroquidad del Sahara", considerado como "parte del Reino".
El presidente peruano consideró como “inteligente e importante” la propuesta marroquí, comparable a los modelos avanzados en Europa, mientras que el viceministro chileno de Asuntos Exteriores afirmó que el proyecto autonómico es "un paso importante hacia delante".
El vicepresidente paraguayo, Luís Alberto Castiglioni consideró que la iniciativa marroquí "puede conducir a una solución definitiva y de fondo del conflicto, bajo los auspicios de las Naciones Unidas", y afirmó el apoyo de su país a Marruecos, en el marco de las Naciones Unidas, "al apoyar esta iniciativa a nivel internacional".
Colombia, por voz de su ministro interino de Asuntos Exteriores, Camilio Reyes, declaró que "ve con buen ojo" la iniciativa marroquí y destacó que su primera reacción es "muy positiva".
Reyes prometió que su país "va a desplegar los mayores esfuerzos para que se pueda realizar un consenso satisfactorio para todos y poner término a un diferendo que duró demasiado".
A su vez, Argentina afirmó haber escuchado la propuesta marroquí "con mucha atención y la mejor disposición" y la calificó de "positiva".
El ministro brasileño de Asuntos Exteriores afirmó a su vez que su país va a estudiar la propuesta marroquí en "un espíritu de fraternidad y amistad que nos vincula con Marruecos".
Por su parte, México destacó la importancia de la propuesta de Marruecos de conceder amplia autonomía a las provincias del Sur y el proceso de consultas iniciado por SM el Rey Mohammed VI para el arreglo de la cuestión del Sahara.
El país centroamericano indicó que espera "con mucho interés el proyecto final de la propuesta marroquí que examinará con mucha atención".