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jueves, 29 de octubre de 2020
Hoy en CORCAS

El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, condenó, una vez más, en su último informe al Consejo de Seguridad sobre el Sáhara marroquí, a los dirigentes del polisario por las violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos en los campamentos de Tinduf.



Asimismo, Guterres enumeró los múltiples informes recibidos por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) en relación con el recurso masivo y en gran escala, por el polisario, a los "acosos, detenciones y malos tratos contra blogueros, médicos y enfermeras" en los campamentos de Tinduf.

El informe precisa que estas graves violaciones se han multiplicado en los últimos meses contra todos aquellos "involucrados en la documentación de los casos de COVID-19 en los campamentos de Tinduf". Esta nueva ola de represión por parte del polisario no es más que un ejemplo reciente de las violaciones masivas y continuas por este grupo armado separatista, para acallar las voces de los disidentes, blogueros, periodistas, activistas y cualquiera que contradiga el despotismo de sus líderes.

Estas violaciones apuntaron, esta vez, al cuerpo médico y a los activistas de los derechos humanos que no han hecho más que desvelar las falsificaciones de las informaciones del polisario sobre la pandemia de COVID-19, y denunciar su alarmante propagación entre los secuestrados en los campamentos de Tinduf, privados de toda protección y libertad de circulación, de desplazamiento, de asociación, de expresión y de reunión.

El jefe de las Naciones Unidas expresó su preocupación por los informes recibidos por el ACNUDH sobre las "consecuencias negativas del cierre de las fronteras, de los obstáculos a la ayuda humanitaria y de la disminución de las actividades económicas en los campamentos" de Tinduf y sobre el impacto de la crisis de la COVID-19 en la situación de los derechos humanos en estos campamentos, en particular en lo que se refiere a "los derechos económicos y sociales".

La situación desastrosa de los derechos humanos en los campamentos de Tinduf y las violaciones masivas de las que son víctimas los secuestrados, son el resultado de la dimisión del país anfitrión, Argelia, de sus responsabilidades con respecto a la protección de los derechos humanos en su territorio.

La situación en estos campamentos, inédita en el mundo, donde el país anfitrión delegó su responsabilidad a un grupo armado separatista, fue señalada recientemente por el secretario general y los órganos de derechos humanos de las Naciones Unidas.


-Noticia  sobre la cuestión del Sahara Occidental / Corcas-

 

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