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jueves, 11 de agosto de 2022
Discursos Reales

SM el Rey Mohammed VI afirmó que la obstinación de los adversarios de la unidad territorial, no hace sino incrementar el empeño de Marruecos de seguir adelante con el progreso democrático y de desarrollo, subrayando que los derechos de ciudadanía no pueden ser concebidos o ejercidos sino en el marco del compromiso con el derecho supremo de la Nación a la unidad y soberanía.



En un discurso  dirigido hoy viernes a la nación, con motivo del 57 aniversario de la revolución del Rey y el pueblo, el Soberano indicó que a la cabeza de  las valientes iniciativas, que vienen a constituir decisivas mutaciones en nuestra historia contemporánea, figura la propuesta de otorgar una autonomía a las  provincias del sur, como continuación de la lucha permanente por preservar la soberanía del Reino sobre todo su territorio nacional.

El Soberano destacó que mientras más aumenta el apoyo internacional a esta valiente iniciativa, a la que internacionalmente se reconoce seriedad y credibilidad; “nuestros adversarios persisten en sus inútiles maniobras de obstaculizarla y frustrar su dinámica que anuncia el deseado arreglo definitivo de este diferendo artificial, tanto regional como internacionalmente”.

“Por lo tanto, cualquiera que fuera el grado de obstinación de los adversarios de nuestra unidad territorial, ello no hace sino incrementar nuestro empeño de seguir adelante con el progreso democrático y de desarrollo, totalmente resueltos y decididos, y plenamente vigilantes y movilizados”, dijo SM el Rey reafirmando, a este respecto,  que los derechos de ciudadanía “no pueden ser concebidos o ejercidos sino en el marco del compromiso con el derecho supremo de la Nación a la unidad y soberanía”.

El Soberano subrayó que “si celebramos esta gloriosa epopeya, no es por haber sido un acontecimiento heroico del pasado, sino más bien porque sigue constituyendo una revolución permanente”.

“Por ello, y desde Nuestra accesión al Trono, no cesamos de inyectarle un espíritu nuevo y de inspirarnos de sus valores del celo por la Nación, del sacrificio y de la resistencia, con el fin de forjar una historia moderna, digna de nuestro ancestral pasado y  capaz de abrir prometedores horizontes para la realización de sus máximas ambiciones”, agregó SM el Rey.

“La lucha por la recuperación de la independencia, no fue causa exclusiva de una élite, sino más bien una lucha llevada a cabo por todo el pueblo marroquí, en los pueblos, ciudades, montañas y desiertos, así como por todos sus componentes, ya sean hombres, mujeres, jóvenes o ancianos”, afirmó SM el Rey  agregando que todos los marroquíes han consentido, bajo el liderazgo del Trono, enormes sacrificios por la libertad de la Nación y del símbolo de su soberanía.

El Soberano destacó que la celebración del quincuagésimo séptimo aniversario de la Revolución del Rey y del Pueblo,  coincide  con la desaparición del símbolo de esta epopeya histórica, Nuestro Venerado Abuelo, Su Majestad el Rey Mohammed V”.

He aquí el texto íntegro del discurso de SM el Rey:

"Loor a Dios,  la oración y el saludo sean sobre nuestro señor Enviado de Dios, su familia y compañeros.

Querido pueblo,
El Discurso que hoy te dirigimos, en el quincuagésimo séptimo aniversario de la Revolución del Rey y del Pueblo,  coincide  con nuestra celebración, el décimo día del sagrado mes de Ramadán, de la desaparición del símbolo de esta epopeya histórica, Nuestro Venerado Abuelo, Su Majestad el Rey Mohammed V, Dios le tenga en Su Misericordia.
En estos virtuosos días del mes del ayuno y de las plegarias respondidas, oramos con profundo respeto por las almas purificadas de su héroe eterno, Nuestro llorado Abuelo y de su compañero de lucha, Nuestro venerado Padre, Su Majestad el Rey Hassan II, Dios tenga a ambos en Su Gloria, así como por las almas de los honrados mártires de la Resistencia y Liberación del conjunto del pueblo marroquí.
Efectivamente, la lucha por la recuperación de la independencia, no fue causa exclusiva de una élite, sino más bien una lucha llevada a cabo por todo el pueblo marroquí, en los pueblos, ciudades, montañas y desiertos, así como por todos sus componentes, ya sean hombres, mujeres, jóvenes o ancianos, consintiendo todos ellos, bajo el liderazgo del Trono, enormes sacrificios por la libertad de la Nación y del símbolo de su soberanía.
Así pues, si celebramos esta gloriosa epopeya, no es por haber sido un acontecimiento heroico del pasado, sino más bien porque sigue constituyendo una revolución permanente.
Por ello, y desde Nuestra accesión al Trono, no cesamos de inyectarle un espíritu nuevo y de inspirarnos de sus valores del celo por la Nación, del sacrificio y de la resistencia, con el fin de forjar una historia moderna, digna de nuestro ancestral pasado y  capaz de abrir prometedores horizontes para la realización de sus máximas ambiciones, procediendo para ello a través del lanzamiento de valientes iniciativas que vienen a constituir decisivas mutaciones en nuestra historia contemporánea.
Encabezan tales iniciativas, Nuestra propuesta de otorgar una autonomía a Nuestras provincias del sur, como continuación de la lucha permanente por preservar la soberanía del Reino sobre todo su territorio nacional.
No obstante, mientras más aumenta el apoyo internacional a esta valiente iniciativa, a la que internacionalmente se reconoce seriedad y credibilidad; nuestros adversarios persisten en sus inútiles maniobras de obstaculizarla y frustrar su dinámica que anuncia el deseado arreglo definitivo de este diferendo artificial, tanto regional como internacionalmente.
Por lo tanto, cualquiera que fuera el grado de obstinación de los adversarios de nuestra unidad territorial, ello no hace sino incrementar nuestro empeño de seguir adelante con el progreso democrático y de desarrollo, totalmente resueltos y decididos, y plenamente vigilantes y movilizados, reafirmando que los derechos de ciudadanía no pueden ser concebidos o ejercidos sino en el marco del compromiso con el derecho supremo de la Nación a la unidad y soberanía.

Querido pueblo;
 Fieles al espíritu de la epopeya del veinte de agosto, hemos conseguido alcanzar importantes logros y llevar a cabo profundas reformas para afianzar el edificio del moderno Estado marroquí.
 Con el fin de reforzar el desarrollo alcanzado por nuestro país en el ámbito del ejercicio de la descentralización, Hemos procedido al lanzamiento de la obra de la regionalización avanzada, con el objetivo de consolidar la buena gobernanza territorial y el desarrollo integrado.
 En este marco, tiene lugar Nuestro seguimiento permanente, con todo interés y consideración, de los trabajos de la Comisión consultiva para la regionalización, que goza de Nuestra Confianza Real. Queremos resaltar los esfuerzos que están consintiendo el presidente y los miembros de la misma, así como recordar la delicada misión por ellos asumida, y que requiere paciencia y reflexión, a fin de preparar una concepción general de un modelo exclusivamente marroquí para la regionalización avanzada, emanado de la realidad de nuestro país y de sus especificidades.
Debido a la importancia que revisten los retos de unidad, democracia y desarrollo que este modelo comporta, con respecto al futuro de Marruecos, la concepción general que se busca viene a constituir el punto de partida de un arduo y largo proceso, que apela a una acción seria que debe desplegarse en cuatro aspectos:
Primero: obrar por su maduración, dándolo a conocer a través de un amplio y edificante debate nacional así como mediante una movilización que se fije por objetivo una asunción colectiva y una fuerte adhesión al mismo que le permitan alcanzar el éxito; 
Segundo: establecer una hoja de ruta clara y precisa para su óptima puesta en marcha escalonada, contando con las instancias habilitadas e instrumentos institucionales y de desarrollo, adecuados y eficientes.
Tercero: paralelamente a la labor de la Comisión, el gobierno ha de proceder a la elaboración de una Carta para la desconcentración, basada en la transferencia de competencias y recursos humanos y financieros necesarios a las regiones. En efecto, no puede haber una regionalización en el seno de la centralización.
Cuarto: la contribución eficaz de los partidos nacionales serios en la preparación y asesoramiento de élites cualificadas que puedan administrar óptimamente los asuntos regionales.

Querido pueblo,
El objetivo final que pretende alcanzar la regionalización avanzada y la amplia desconcentración no es otro sino el de aportar un fuerte impulso a nuestro destacado modelo institucional y de desarrollo.
En este sentido, constantemente obramos por allanar el camino ante la opción estratégica del Marruecos unido de las regiones, conduciendo obras de desarrollo humano sostenible así como ambiciosos proyectos sectoriales a escala nacional y de dimensión regional. De igual modo, empeñados estamos en disponer las infraestructuras necesarias, incorporando a nuestro país a la era de la economía verde.    
He aquí un cambio cualitativo y sin precedentes, en la historia de la liberación del desarrollo en nuestro país, con el que se favorece la consolidación de la apertura de Marruecos sobre el mundo y entre sus propias regiones, desenclavando las zonas remotas y marginales y poniendo fin a la expresión colonialista del Marruecos útil y el Marruecos inútil.
De igual modo, hemos hecho posible que Marruecos emprenda la explotación óptima de las posibilidades con que Dios el Altísimo le ha agraciado en materia de producción de energías renovables y limpias; lo que viene a constituir un primer paso hacia el histórico logro de liberarse gradualmente de la dependencia energética, disponer de nuevos recursos para el desarrollo y crear mayores oportunidades de empleo para nuestros jóvenes.
Así pues, una correcta puesta en marcha de este proceso de desarrollo humano y sostenible queda supeditada a la liberación de las energías de nuestra juventud así como a su habilitación, con vistas a que las generaciones presentes y venideras sigan portando la antorcha de la permanente Revolución del Rey y del Pueblo, orgullosos de su identidad genuina y de la sólida cohesión entre Trono y Pueblo, todo ello en el marco de una movilización, un esfuerzo, una acción seria, y una solidaridad social en el seno de la tranquilidad.
He aquí los valores que nos infunde el clima espiritual de este virtuoso mes de Ramadán. Imploramos al Todopoderoso haga que sea un mes de gracia y prosperidad para todos nuestros ciudadanos, dentro y fuera de nuestro país, así como para el conjunto de la nación musulmana.
El saludo, la bendición de Dios el Altísimo y sus gracias, sean con vosotros".

Fuente:MAP
-Noticia relativa a la cuestion de Sahara Occidental/Corcas-   

 

 

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