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viernes, 07 de octubre de 2022
Prensa escrita

Sr. Khalihenna: Aminatu Haidar es la único responsable de su situación

El diario español La Gaceta publicó  el domingo, una larga entrevista con el Sr. Khalihenna Ould Errachid, presidente del Consejo Real Consultivo para Asuntos del Sáhara, sobre el caso de la separatista Aminatu Haider, el futuro de las negociaciones sobre la cuestión de Sahara y de la región en el contexto de la autonomía bajo soberanía marroquí.



Texto completo de la entrevista

Hace más de tres semanas que Aminatoiu Haidar lleva a cabo una huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote para pedir que Marruecos le devuelva su pasaporte y volver con su familia a El Aaiún ¿Cómo valora usted las protestas y exigencias de la activista saharaui?
Khalihenna Ould Errachid: La Señora Aminatou Haidar es la que se ha puesto, ella misma y de forma voluntaria, en esta lamentable situación, que podía haber sido evitada perfectamente. Hasta ahora siempre había disfrutado libremente de su vida en El Aaiún, viajaba al extranjero y volvía, sin que nadie la molestara o interfiriera en su trabajo como defensora de los derechos humanos. De ahí que todos nos hayamos visto sorprendidos por los acontecimientos y, sobre todo, por la politización de su situación. Empero en que ha sido ella la que ha elegido su situación, la que la ha provocado, con el apoyo del Frente Polisario, Argelia y lo que lo llamo el Polisario Bis, compuesto por las asociaciones españolas que apoyan a la organización independentista y que son mucho más extremistas que el propio Polisario.

A qué se debe la politización de la situación de Aminatou Haidar a la que alude?
KOE: Se debe a que el Frente Polisario apoyado por Argelia ha querido cambiar la tendencia de las negociaciones directas con Marruecos utilizando la carta de Aminatou Haidar. El Polisario busca eludir sus responsabilidades en las negociaciones que desarrollamos bajo los auspicios de Naciones Unidas. La huelga de hambre de Aminatou Haidar es una estafa política, un engaño claro a la opinión pública española e internacional, buscando llevar las cosas hacia atrás, en un momento en que habíamos operado ciertos avances, en el que las negociaciones deben ser finalizadas y dar sus frutos. Las conclusiones del anterior enviado especial del secretario general de Naciones Unidas, Peter Van Walsum, no gustaron nada al Polisario, ya que este dijo que para llegar a una solución se debía renunciar a la independencia. Esto los trastocó completamente y por eso ahora han decidido orientar el dossier hacia los derechos humanos, evitando la negociación. Como siempre, quieren engañar a la opinión pública internacional y por eso lo que ocurre con Aminatou Haidar es, pura y simplemente, una estafa política.

Llegados a este punto, después de todo lo que se ha dicho e incluso especulado, sobre todo en España, ¿de qué depende que Aminatou Haidar vuelva a El Aaiún?
KOE:
Depende de ella y únicamente de ella. Hasta la fecha siempre Aminatou Haidar había viajado con un pasaporte marroquí en se indicada su nacionalidad, un documento a través del cual había solicitado numerosos visados que le han permitido viajar por todo el mundo. Siempre ha sido marroquí y, por tanto, no sabemos por qué ahora ha querido negarlo. Además, ella ni siquiera ha sido nunca parte del ex Sahara español, ya que no es oriunda de El Aaiún sino de Tan Tan, una localidad que, si bien saharaui, no es parte del territorio en litigio, por lo cual siempre ha sido marroquí. Es ella misma la única responsable de encontrarse en esta lamentable situación y cualquier país al que se le presente esta situación, en cumplimiento de las más estricta legalidad, no la puede asumir. En su mano está volver con su familia. Desde el momento en que reconozca su nacionalidad marroquí podrá volver a El Aaiún, sin ningún problema.

A raíz de las protestas de Aminatou Haidar en España se ha empezado a hablar de la presunta inestabilidad del Sahara Occidental, un territorio donde se dice que el estado marroquí no respeta en lo más mínimo los derechos humanos de sus habitantes. ¿Cuál es la situación actual sobre el territorio saharaui?
KOE:
La situación es completamente normal. El Sahara nunca ha estado tan tranquilo ni ha sido tan estable como durante los últimos cuatro años, precisamente desde que la gente ha comprendido el valor y el alcance del proyecto de autonomía que el Rey Mohamed VI quiere acordar a la región. Desde entonces, nunca hemos tenido tanta paz y estabilidad. Incluso los que están en los campamentos del Frente Polisario, así como los saharauis que trabajan en España o en Mauritania, comprenden que lo mejor es la implementación de la autonomía. La situación es estable por este optimismo de los saharauis que esperan la realización de este histórico proyecto, una esperanza entre los saharauis que ni Aminatou Haidar ni otros como ella van a poder cambiar.

A pesar de la idea comúnmente extendida en España, la sociedad saharaui es una sociedad plural, con muchos matices y tendencias en su seno. ¿Cual cree usted que es el peso que el independentismo tiene actualmente en el Sahara?
KOE:
El independentismo tiene muy poco peso hoy en día entre los saharauis. No se olvide que existe un elemento que impide un análisis correcto de la situación, que es que el Frente Polisario es un movimiento político-militar que controla militarmente a los saharauis que viven en los campamentos, lo que hace que no se puedan valorar las cosas en su justa medida. Dentro del territorio saharaui la importancia del independentismo es muy limitada. Gente como Aminatou Haidar y algunos otros que defienden las tesis del Polisario son minoritarios, yo diría que únicamente unos cuantos cientos de personas. Los saharauis han experimentado la guerra y todo tipo de políticas, sin resultado. El referéndum no se ha podido llevar a cabo porque es imposible y lo que quieren los saharauis es vivir tranquilos como el común de la gente. La autonomía es el mejor antídoto para esta situación, un proyecto que aporta optimismo y esperanza, un proyecto al que se adhieren la mayoría absoluta de los saharauis, incluidos los que viven en los campamentos, quienes consideran la autonomía como una solución óptima.

Acaba de decir que el referéndum de autodeterminación, que es la única vía que reconoce el Frente Polisario, es imposible. ¿En qué se basa realizar tal aserto?
KOE:
No es posible porque las fronteras que hoy existen no se corresponden con las del población saharaui. La colonización ha modificado las fronteras naturales de nuestro población, dividido entre España, que controlaba una parte, el Sahara Occidental, y Francia, que controlaba otras cuatro partes, una en Marruecos y otras en Argelia, Malí y Mauritania. Esto hizo que el territorio histórico de las 34 tribus saharauis se viera dividido en cuatro países, lo que obliga a que, para que un referéndum de autodeterminación sea honrado, libre, democrático y justo, haya que modificar esas fronteras, para que todos los saharauis puedan expresar su voluntad. Como comprenderá esto es imposible, incompatible con la carta magna de la Unión Africana y no aceptado por ninguno de los países concernidos. La propia ONU ha llegado a la conclusión de que técnica y políticamente la realización de este referéndum no es posible. Si este no se puede llevar a cabo, la independencia ya no puede ser una opción y, por tanto, la autonomía se antoja la única solución posible.

Cree realmente que un ente autonómico saharaui puede cerrar un dossier tan enquistado, abierto desde hace más de tres décadas y que hasta la fecha parece no haber operado ningún avance significativo?
KOE:
Sí, sin duda creemos que es la mejor solución. Este es el medio a través del cual ustedes, los españoles, han resuelto sus históricos problemas internos de forma democrática. Nadie pone en duda que hoy España es mucho más fuerte gracias a su estado de las autonomías. Otros problemas similares se han resuelto gracias a las autonomías en Irlanda de Norte, Rusia, China y otros muchos países. La autonomía es la mejor salida democrática, garantizando estabilidad, prosperidad y la defensa de los intereses de una comunidad determinada, en este caso la saharaui.

Cuáles serían los contornos de esta autonomía saharaui? ¿Cómo se conformaría? ¿Con qué instituciones y competencias contaría?
KOE:
El ente autonómico saharaui comprendería todos los campos excepto cuatro, que son esenciales y permanecerían bajo la tutela del estado central, a saber, la defensa, los asuntos exteriores, la moneda y las prerrogativas religiosas del rey en su calidad de Amir Al Mouminim (Comendador de los Creyentes). Todo lo demás, tanto en lo político como en lo económico o incluso en el ámbito de las seguridad interna, quedarían bajo la autoridad del gobierno y el parlamento saharaui. Habrá también una autoridad judicial y controlaremos nuestros propios presupuestos.

Es el Frente Polisario soluble en esta autonomía? ¿Qué rol ocuparía la organización independentista el ente autonómico saharaui?
KOE:
Absolutamente, claro que el Frente Polisario es soluble en esta autonomía. La autonomía va dirigida a los saharauis y el Polisario forma parte de estos. En cuanto al papel que desempeñaría, desde el momento en que el Polisario de su acuerdo para la autonomía, esta organización podría incluso dirigir el futuro ente autonómico. Claro está, siempre y cuando el población les de su confianza y ganen las elecciones.

Tras cuatro rondas fallidas y varios intentos de retomarlas, ¿En qué punto se encuentran actualmente las negociaciones directas bajo los auspicios de la ONU entre Marruecos y el Frente Polisario?
KOE:
La negociaciones están totalmente paradas porque el Polisario y Argelia no quieren discutir la sustancia del asunto, no quieren ir al fondo de las cuestiones. La negociaciones no pueden avanzar si no nos ponemos de acuerdo en que la autonomía es la única solución posible. El Polisario tiene la oportunidad de negociar los contornos de esta autonomía. El testimonio de Peter Van Walsum es muy clarificador en este sentido, indicando al Polisario que renuncia a la independencia y al separatismo para llegar a una pronta solución al diferendo. Pero para esto el Frente Polisario necesita ciertos márgenes de autonomía que Argelia no le permite.

Es evidente que en el estado español este dossier se vive de una forma especial por motivos evidentes. ¿Qué rol desempeña España en la resolución de este conflicto?
KOE:
España desempeña, efectivamente, un papel muy importante. Desde 2006, tras la creación del Corcas y la propuesta de autonomía, España ha cambiado sustancialmente con respecto a este tema. La opinión pública, la sociedad civil, los partidos y los sindicatos han acogido la propuesta de autonomía de forma positiva. Hay sectores que se mantienen intransigentes, pero estos no son esenciales para conformar la opinión del gobierno español, que contribuya a que las negociaciones se lleven a cabo.

A juzgar por las reacciones ante el caso de Aminatou Haidar, ¿no cree que estos matices no han calado entre la opinión pública española? ¿No considera que se ven las cosas de una forma un tanto maniquea, como un conflicto entre buenos y malos en los que ustedes desempeñarían este último papel?
KOE:
No lo creo. Sí existe una mala comprensión del asunto, unas malas interpretaciones. Tal vez Marruecos no ha presentado las cosas como debía haberlo hecho. Se ha explotado la idea de que los saharauis estaban todos en los campamentos, lo cual es una opinión muy errónea. Ahora creo que hemos dejado claro que la mayoría absoluta de nuestro población, sus cuartas quintas partes, vive en el territorio del ex Sahara español, y que además nosotros somos los auténticos saharauis porque nunca hemos dejado nuestra tierra. España ha cambiado mucho en cuanto a su percepción del Sahara. Un ejemplo es que lo que ocurre con Aminatou Haidar no ha creado una crisis diplomática bilateral, se trata de un caso aislado, episódico.
 
A la luz del actual estado de cosas en lo referente al dossier del Sahara Occidental, ¿es usted optimista en cuanto a una pronta resolución?
KOE:
Por una parte sí, ya que espero una pronta resolución. Por la otra, soy más pesimista, en virtud sobre todo de la opacidad argelina. Todavía no hemos encontrado en Argel un interlocutor que favorezca el diálogo. Argelia es un país que no avanza en el Magreb, que no abre sus fronteras con Marruecos, que no quiere negociar con Rabat ni tan siquiera aquellos temas que no tienen que ver con el Sahara, un dossier que instrumentaliza para resolver sus propios asuntos internos, de ahí su constante interferencia. Cada vez que estamos a punto de llegar a un mutuo entendimiento, cuando hay avances y reina el optimismo, Argelia lo impide. Es lo que ahora está acaeciendo con Aminatou Haidar, que es el freno de Argelia a unas negociaciones que iban hacia adelante.

Fonte: Corcas
Noticias sobre la cuestión del Sáhara Occidental/Corcas

 

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